martes, 9 de diciembre de 2008

CARTA ABIERTA A NUESTRA SOCIEDAD




CUANDO NUESTROS HIJOS SON OBJETO DE COMERCIO

Por el P. Jorge Lestani

Casi nadie recordará ya el operativo conjunto que realizamos junto a los Padres en la Ciudad, el Municipio, la Policía y la Jueza de Faltas en la noche del 20 de Septiembre del año pasado cuando algún conocido empresario preparaba una fiesta con strippers en un conocido club familiar de la ciudad habitual en la organización de fiestas de recepción. Aquel evento nos demostró que, cuando las autoridades se preocupan, en sólo 25 minutos podía lograr cortar el uso de nuestros pibes adolescentes como “moneda de cambio” de cualquier avidez empresarial.

Por aquel evento (que luego fuera la punta del ovillo para generar debates y hasta ordenanzas) se nos tildó de represores, de “coartadores de la libertad de expresión de nuestros jóvenes”, y otros insultos por el estilo, y hasta se nos amenazó en un medio de comunicación con realizar acciones legales para “proteger el derecho de divertirse”. Previamente a aquel hecho habíamos denunciado el desenfreno de los jóvenes en junio, el descontrol en los boliches, la inacción para prevenir las grescas que se producían en todo el centro de la ciudad en las madrugadas de los días de bailes y eventos de diversión.

Y las cosas siguieron igual. Las trompadas a la salida, la venta de alcohol en lugares insólitos como en estaciones de servicio mientras lideramos las estadísticas de accidentes de transito en el mundo (¡!), las conservadoras en las recepciones a pesar de las ordenanzas vigentes y debatidas hasta el infinito (¡!)…

Pero verlo todo junto en perspectiva como lo hemos hecho con estupor en esta semana quizás nos abra de una buena vez la cabeza. La muerte de Andrea Rodríguez, igual que la del chico Barbetti un año atrás, cuya única culpa fue ir a divertirse y esperar el colectivo para que una manga de imbéciles la despidan de este mundo con una irracionalidad feroz, y los operativos de control que descubrieron la superpoblación de los boliches (ninguna novedad a estas alturas) que terminaron hasta con violencia, ponen de manifiesto que el problema, aún con todas las advertencias que podemos hacer, es más hijo del “negocio” que del cuidado de nuestros pibes.

Si hablamos de derechos diremos que los chicos necesitan divertirse. Y está bien. Pero quien organiza las fiestas o los eventos, quien coordina un boliche, quien desarrolla cualquier actividad que involucre a nuestros adolescentes y jóvenes debe saber que está obligado por una cuestión ética a cuidar la integridad de los mismos a rajatablas. ¿Cuántos muertos más necesitamos para darnos cuenta de esta verdad? ¿Necesitaremos un evento similar al de República de Cromagnon para dejar de poblar a mansalva los locales bailables?
¿Qué otro evento luctuoso que nos deje sin habla necesitaremos para darnos cuenta de que con un buen patrullero puesto en un lugar conveniente y haciendo su trabajo y no de turismo por los lugares potencialmente peligrosos logramos prevenir para no tener que lamentar después? ¿Cuántas asociaciones del tipo de Padres en la Ruta o en la Ciudad se necesitarán crear para que las autoridades reacciones y corten de raíz el problema? ¿Cuántas veces habrá que pedir que haya alcoholímetros no en las avenidas sino en las salidas de los locales bailables en la vía pública y con control policial para que nadie se suba a conducir sin el debido control?

Por estos días, todo el país habla de la inseguridad. Y ojo, no es una “sensación” como se supo decir, pretendiendo tomarnos por ignorantes a los ciudadanos. Pero quisiera poner la lupa en dos aspectos conexos que, a mi modesto entender, se analizan poco por estos días:

primero, la inseguridad no viene sin impunidad. Si se tolera a quienes salen por la noche a “cintarear pobres” sin ningún tipo de pudor, no nos quejemos si después alguien sale a liquidad chicos en la parada de un colectivo. Qué lindo sería ver a estos guapos de la calle o a estos nenes de mamá barriendo las plazas cada tanto para tapar las hazañas que se mandan. En mi época de estudiante (década del ’80) mandaban a los que hacían estas cosas a lavar los caballos de la policía montada. Hoy sería un “atentado a los derechos humanos”. Pero mientras se habla por todos lados de los derechos humanos de quienes realizan acciones como estas se omite hablar de los derechos humanos de todos los demás, sobre todos de quienes son las víctimas de estas verdaderas barbaridades. Y eso está muy pero muy mal.

y segundo: mientras los padres en primer lugar y las autoridades después sigan sistemáticamente defendiendo a ultranza el derecho a una supuesta libertad y autodeterminación de los menores que están a su cargo, a una diversión sin freno, a un descontrol producido con la complicidad de dueños, locatarios, y demás actores que realizan y/o se encargan de controlar las fiestas y no se den cuenta que la verdadera libertad para ser tal supone el respeto y el cuidado por el otro y el deber de llevarlo a la práctica, seguirán muriendo los Barbetti y los Rodríguez una y otra vez.

Entonces, por no tener en cuanta estos aspectos, seleccionados entre otros varios más, cuando suceden los hechos luctuosos todos nos llenamos de estupor, pero mientras tanto, como dice el tango, “dale que va”, total somos todos “vivos”, somos todos “piolas”, somos todos argentinos, expertos en echarle la culpa al otro, y expertos en zafar y en eludir las responsabilidades de nuestros actos buscando vericuetos legales sin más ética que la de hacer unos buenos mangos a costillas de nuestros pibes.

Tomemos conciencia de que nuestros hijos no son una moneda de cambio y de que si los usamos mercantilmente nos exponemos a echar a perder lo mejor de nuestro futuro. Señores: con los pibes no se joroba! Entiéndanlo. Y si no entiéndanlo las autoridades, votadas por los ciudadanos para representarnos que son prestas para los argumentos, pero enormemente lentas cuando de cortar “negocios” se trata. Y actúen. Sólo actúen, como en aquella ya lejana noche de septiembre del año pasado cuando demostraron a todos que cuando se quiere, se puede. ¡¡¡Por la vida de nuestros chicos!!!

Padres en la Ciudad -Operativo del 07 de diciembre- Violento desalojo de un boliche

Anticipando las actividades que se realizará en el marco del nuevo plan provincial “Noche Segura”, impulsado por el gobierno provincial con el objetivo de reducir los hechos de violencia entre los jóvenes, el Operativo de Padres en la Ciudad tuvo este fin de semana un importante recorrido a recepciones, locales bailables, pubs, bares y kioscos. El operativo, como cada fin de semana, se conformó por personal policial, la Directora de Inspección General, Silvia Godoy, el Coordinador de Inspección Municipal, Claudio Sánchez y miembros de Padres en la Ciudad y la Jueza de Faltas, Alicia Gutiérrez.

La noche comenzó con el conocido desalojo de motocicletas que permanecían en la vereda de la calle Obligado, frente al local Jhon R. Cabe destacar que este ejemplo de desalojos causados, en su momento, grandes dificultades en el tránsito, ya que los dueños de las motocicletas las retiraban sin tener cierta precaución sobre quien estuviera deatrás. En esta oportunidad el operativo pudo dar cuenta de la reducida presencia de motocicletas, demostrando que la perseverancia conduce a la costumbre.

Las recepciones también tuvieron su protagonismo en este primer fin de semana de diciembre. El Club Regatas recibió al operativo mostrando sobre cada mesa de las familias de los egresados envases de bebidas en plásticos, respetando así la ordenanza vigente. La misma establece, entre otras cosas, que toda aquella bebida que pretenda ser tomada en lugares públicos y/o semi-públicos no pueden hacerlo por medio de botellas de vidrio.

Recorriendo el predio donde se ubican cada mesa con las familias, la Jueza de faltas Alicia Gutiérrez fue receptora de los pedidos de los padres, quienes se encontraron con varias falencias en materia de limpieza y seguridad. Estos mismas fueron derivadas al personal responsable de la fiesta, quien adoptó una postura incrédula frente a los dichos de la Dra. Gutiérrez.

El punto central de la noche fue la visita al local bailable denominado Divina&mente. Este local tiene una capacidad máxima de 500 personas, sin embrago fue encontrado con al menos el doble de personas. La Jueza procedió a labrar un acta contravencional, ya que la capacidad máxima habría sido ampliamente superada.

Sin duda en este apartado hay situaciones en materia de control a los empresarios, pero así también la prevención cumple un papel importante. “La única forma de no superar la cantidad máxima en cualquier boliche es la continua presencia de inspectores que controlen el ingreso a las personas. Si en este momento sacamos aquellos que están de más en este local, se podría armar un gran un caos en el tránsito”, explicó Guitérrez. Por lo tanto se procedió a suspender el ingreso de personas.

Luego fueron visitados Julia, Cañadas y Central, de los cuales Julia y Cañadas recibieron un acta de infracción por el exceso de personas. Estando el operativo en la Rotonda de la Sarmiento, fue anoticiado que el local Divina&Mente dejó ingresar a las personas que permanecían afuera, motivo por el cual el operativo retornó al lugar con la clara consigna de la clausura.

Se vivieron momento de tensión, ya que a la hora de clausurar, el responsable Darío Encinas, exigió a la jueza de faltas que en la medida que los jóvenes salieran del local sean contados. Fue así que comenzó el conteo, por lo cual fue necesario el cierre de las salidas de emergencia, donde ya habrían salido algunos chicos. Finalmente fueron contabilizados 1483 personas aproximadamente.

Las infracciones fueron no haber apagado la música luego de una orden explícita; venta de alcohol en botellas de vidrio y haber encendido 3 veces las alarmas de pánico y la salida de humo que asustaron a los chicos, con el fin de utilizar los accesos de emergencia y desordenar la organización del operativo. Luego de 45 minutos de discusión entre la jueza y Encinas, la situación se volvió insostenible. “Vas a terminar arrestado, porque con tu actitud estás provocando el desorden”, advirtió Gutiérrez a Encinas.

La situación concluyó gracias al accionar de la policía, quienes tomaron a Encinas del brazo con la amenaza del traslado a la comisaría, por motivos de disturbio, incitación a la violencia y falta de respeto a las autoridades. Con el temor a estas acusaciones Encinas procedió a obedecer y responsabilizarse según las infracciones y multas que fueran identificadas.

El control de la zona de la Avenida Sarmiento prosiguió con la vuelta a Julia y a Pacha para controlar el horario de cierre. En el caso de Julia tuvo que realizarse un acta de infracción debido a su incumplimiento con la ordenanza 8487/08, la cual establece el horario el cierre.

El operativo concluyó con la multa a un Kiosco ubicado por calle Obligado 90, que siendo las siete y media de la mañana seguía vendiendo bebidas alcohólicas. Según la ordenanza 8997, estaciones de servicios, kioscos y bares no pueden vender bebidas con alcohol a partir de las 6 de la mañana.

BASTA DE MUERTES Y DE INSEGURIDAD


INVITO A TODOS LOS CIUDADANOS DE LA CIUDAD DE RESISTENCIA A MARCHAR JUNTOSPARA PEDIR JUSTICIA POR ANDREA RODRIGUEZ,NIÑA QUE SALIA DE UNA RECEPCION JUNTOS CON SUS AMIGOS Y QUE CRUELMENTE FUE ASESINADA,POR UN SUJETO QUE VENIA DISPARANDO A MANSALVA.


LA INSEGURIDAD GOLPEA CADA VEZ MAS Y PIDO QUE UD NO ESTE AJENO A LOS QUE NOS PASO,PERDER NUESTROS HIJOS,HAGAMOS ALGO MEJOR POR ELLOS,UNAMOSNOS SIN BANDERIAS POLITICAS,SIN CREDO DE POR MEDIO,PENSEMOS EN ESTA REALIDAD TAN CRUEL QUE NOS TOCA VIVIR.


HOY MARTES DESDE LAS 19 HS EN LA AV ALBERDI Y PERON FRENTE SUPERMECADO CARREFOUR MARCHEMOS TODOS JUNTOS PIDIENDO JUSTICIA POR ANDREA RODRIGUEZ.


MUCHAS VIDAS VALIOSAS NOS ARREBATAN LOS DELINCUENTES DESDE HACE MUCHOS AÑOS Y SEGUIMOS MIRANDO DE LEJOS NO ESPERE QUE LE TOQUE SUFRIR COMO NOSOTROS.


RUBEN DE LOS SANTOS TE 3722209167